NUEVA ZELANDA YA TIENE RIVALES PARA LOS JJ.OO.

Con el refuerzo de Ryan Nelsen (Tottenham), Winston Reid (por su gol en el Mundial lo recordarán) y Shane Smeltz (17 goles esta temporada y subcampeón de Australia con el Perth Glory), la selección olímpica de Nueva Zelanda, que pasó algún apuro para ganar a Fijdi en la final de la fase de clasificación oceánica (1-0 y de penalti) viajará a Londres para participar en las segundas Olimpiadas de su historia.

En la primera y hasta hoy única cita olímpica para los neozelandeses (Pekín 2008), el combinado kiwi no pasó, como era de esperar, de la fase de grupos, y salió con un triste bagaje de 1 empate, 2 derrotas y 7 goles en contra por sólo 1 marcado ante Brasil, Bélgica y China. Precisamente en esta edición, Nueva Zelanda también coincidirá en el Grupo C con los brasileños, además de con Bielorrusia y Egipto.

CALENDARIO NUEVA ZELANDA JJ.OO.

Fase de grupos

26 julio VS BIELORRUSIA

29 julio VS EGIPTO

1 agosto vs BRASIL

A-LEAGUE 2012; APLAUSO Y CIERRE

¿Sabéis lo que significa que cada 31 de diciembre los informativos abran a mediodía en España con la celebración de Año Nuevo en Australia? En efecto. Que para seguir su fútbol hay que madrugar. Casi siempre merece la pena, por cierto, aunque implique transmutar los encurtidos y la Freeway del chino por el cola-cao (del Mercadona) y, si procede, otro tipo de acompañamiento de salubridad cuestionable. La Hyundai A-League así lo merece, como ha vuelto a quedar demostrado esta temporada con el desenlace del título, que recayó de nuevo en manos de Brisbane Roar, campeón también el pasado año. Perth, el finalista que aspiraba a no terminar último cuando empezó el campeonato, soñó con pintar de barniz el laurel de su corona (fue en 2004 el último campeón de la National Soccer League, el torneo que dio paso a la actual A-League), y de no ser por el jubileo de Brisbane, que remontó en 13 minutos (del 83 al 96, penalti inexistente incluido), habría dado la campanada más sonora que se recuerda en el continente. Y el listón, particularmente en el fútbol australiano, está alto respecto a sorpresas y revelaciones.

Este año, sin ir más lejos, ha sido el de los aspirantes humillados. Sydney y Melbourne Victory formaron sendos equipos con aroma a campeón sobrado. Brett Emerton (por su porfía en el Blackburn inglés lo conoceréis) y Kewell (no merece presentación) lideraron ambos proyectos, que sin embargo fracasaron estrepitosamente. Si bien Sydney (campeón de la A-League en 2006 y 2010) logró meterse en playoffs in extremis en el último encuentro de liga (siendo eliminado en el primer cruce por Wellington), el Victory de Kewell se quedó fuera de los puestos de acceso a la final en una liga en la que, por hacer daño, cabe remarcar que se clasifican los 6 primeros de un total de 10 equipos participantes. Ambos, por descontado, cambiarán de entrenador de cara a la próxima temporada, que afrontarán con bastante más tiempo para remendar errores, dado que tampoco están jugando la Champions League asiática, donde dicho sea de paso, también sucumbieron en la 10-11.

Respecto a las sorpresas positivas, además de Perth (por descontado), hay que remarcar el bien que han hecho al fútbol dos equipos en concreto, como son el Wellington Phoenix (ya referido antes, club con solera, único neozelandés en el campeonato australiano) y el Melbourne Heart, su antítesis, creado la temporada pasada y sostenido por un fuerte capital que llegó a tentar al mismísimo Ronaldo Luiz Nazario cuando éste ya coqueteaba con la retirada. Australia, además de emoción, garantiza pelea, colorido. Pese a ser el cuarto deporte del país, el fútbol va abriéndose paso poco a poco como una de las prioridades. Los más de 50.000 asistentes a la final (récord de asistencia en un partido no disputado en Melbourne) son un buen termómetro. De ahí que el flujo entre jóvenes que salen a Europa (Leckie, al M’Gladbach; Mustafa Amini, al Dortmund; Barbarouses, al Alania…) y el de veteranos que quieren volver (Cahill o Schwarzer son carne de relato de hijo pródigo) mantenga un equilibrio sensual respecto a competitividad que suma otro atractivo más a la competición.

Este año, emocionantísimo, ha costado menos que nunca sucumbir al tono de alarma ‘campanario’ del iPhone cuando tocaba, para buscar ese stream horrible (gracias, Fox Sports, por vuestra complicidad). Brisbane arrancó el año con el récord de victorias seguidas en el deporte australiano (que recaía en un equipo de rugby de Sydney de los años 70), pero en navidades se dejó llevar y Central Coast, uno de los equipos más competitivos del campeonato, le robó la cartera durante varias jornadas. Todo esto con un ojo en valores emergentes y otro en el inestable y kafkiano trato que dispensa la Federación Australiana a su competición reina, poco menos que mercadeando con los formatos y los equipos (el año pasado desapareció Queensland Roar, este año de momento ya ha caído Gold Coast y Newcastle Jets pende de un hilo). De ahí que cada año parezca que mires una competición distinta, aunque siempre, siempre, haya algún detalle que la engrandezca. Como quiera que sea que las palabras no soportan imágenes, sólo os puedo emplazar a la próxima temporada, para la que de momento hay confirmados 9 equipos, incluyendo uno nuevo de Sydney (habrá derbi, como ya lo hay en Melbourne), y a intentar seguir a la selección, que ha dado un salto cualitativo inmenso desde 2006, incluyendo el subcampeonato de la Copa Asia de Qatar.

El fútbol australiano está en auge, y esto, compañeros, no es opinión. Aunque, como aquel anuncio de la ONG se encargaba de remover, tendría que ser una celebritie de esto quien os lo dijera para que me toméis en serio.

Go, aussies, go. (La RFEF, por cierto, se está peleando por cerrar un amistoso en Sydney para 2013. No es casual.)

LOS PLAYOFFS, EN TRES TUITS

Nadie soñó con unos playoffs así.

Aunque se esfumó el sueño del Melbourne Heart y Sydney terminó echando tierra sobre su propia tumba, el partidazo entre Brisbane y Central Coast, así como el hat-trick de Smeltz o el pase agónico de Wellington fueron suficiente para lucrar una ronda final de la A-League que se ha puesto preciosa y que augura unas semifinales de ensueño, que probablemente me pierda porque la semana santa abstrae mucho de todo lo que es el fútbol oceánico.

Playoffs en tres tuits:

WELLINGTON 3-2 SYDNEY

Final de infarto. Wellington llegó a ponerse 2-0 pero un doblete de Chianese empató en la recta final. Ifill, de penalti, metió a los neozelandeses en semis.

BRISBANE 2-0 CENTRAL COAST

Idéntido resulado en la ida de semifinal que la temporada pasada; Henrique y Paartalu hicieron los goles. CCM se relajó, pero tiene aún dos opciones. Relax.

PERTH 3-0 MELBOURNE HEART

Hat-trick de Smeltz para enterrar el sueño humilde del Heart, quien se contenta con jugar playoffs en su 2º año de existencia. Smeltz, 7 goles en últimos 2 partidos.