LOS CINCO DEL FUTURO EN AUSTRALIA

Hace unos días (yo siempre al pie del cañón y al filo de la noticia y la actualidad), Holger Osieck y Aurelio Vidmar, técnicos de la absoluta y la sub23 australiana respectivamente, guiaron en Sydney dos jornadas de entrenamiento especiales en las que contaron con 31 futbolistas que juegan en la A-League, con la intención de seguir de cerca a posibles ‘convocables’. Una especia de casting del que el mayor beneficiado fue Mitch Nichols, de Brisbane, quien ha vuelto a una convocatoria de la absoluta después de que debutara hace dos años en un partido de clasificación para la Copa Asia ante Taiwan. De los otros 30, de momento, pocas noticias, si bien la mayoría ha tomado parte en algún momento con las selecciones inferiores.

Como apuntaba en el anterior post en el que destacaba la llamada de Chris Herd y el propio Nichols para los encuentros contra Omán y Tailandia rumbo al Mundial de 2014, el trabajo de los técnicos sigue siendo foguear a los jóvenes (14 de los 31 convocados a estas jornadas son nacidos de 1990 en adelante), así como reconocer a otros como Archie Thompson (33 años) o Joshua Rose (30) sus posibilidades de entrar en las próximas llamadas o incluso de tomar parte de ese combinado que pueda batirse el cobre en los JJ.OO. de Londres 2012 en los que, como ya se sabe, pueden convocarse tres jugadores mayores de 23 años.

En esa lista de 31, Brisbane, como vigente campeón y líder, aporta un total de seis jugadores (Brattan, Franjic, Nichols, Paartalu, Smith y Theoklitos), mientras que Central Coast, finalista la pasada temporada, suma cinco, a los que probablemente habría que añadir en otras circunstancias a los sub20 Mustafa Amini e Ibini-Isei. De la lista, en definitiva, hay muchos nombres que apuntar, pero de los cuales yo, en mi modesta pero implacable opinión, subrayaré cinco, como ya hice con el post sobre los cinco porteros del futuro (Matt Ryan, de CCM, estuvo en estos ‘training camps’). Ya sabéis, el rollo blog: yo, yo, yo y más yo. Siempre yo. A continuación, mi top five, no sólo de los que auguro un gran futuro (la mayoría lo tienen), sino de los que, echando un vistazo a las alternativas, tienen más opciones de ser convocados.

  • ANTONIS (17 años, Sydney)

Titular con Versleijen en el Mundial sub20, donde era de largo el jugador más joven del equipo. Empezó como segundo punta (debutó con 16 años en el Sydney la temporada pasada actuando de delantero) pero retrasó su posición incluso hasta el mediocentro. Ahí sufre, pero puede adoptar perfectamente el rol, por ejemplo, de Tim Cahill o Brett Holman.

  • LEIJER (25 años, Melbourne Victory)

Sensacional central, además con experiencia en la AFC Champions y muy curtido en la A-League a sus 25 años. Aunque todavía está lejos del nivel de Ognenovski e incluso del maltrecho Lucas Neill, puede entrar pronto en los planes del equipo porque ni Spiranovic ni DeVere convencen lo suficiente a Osieck. Sería un refuerzo de lujo para la Copa Asia 2013, por ejemplo.

Leijer Melbourne Victory

Leijer celebra un gol la temporada pasada

  • PAARTALU (25 años, Brisbane)

Probablemente, el primero en dar el paso. Mediocentro fuerte, con presencia física (1,93) que controla el juego aéreo como nadie y además suma mucho en las jugadas a balón parado. Ya hoy es, a mi juicio, más completo que Valeri o Kilkenny, si bien su perfil está igualado (y mejorado) con Mile Jedinak. Por él pasa todo el juego del Brisbane, el equipo más en forma de Australia.

  • GALLAGHER (20 años, Central Coast)

El alter ego de Spiranovic: zurdo, alto (1,89) y correcto tanto de central como de lateral zurdo, aunque no destaca en ninguna de las dos posiciones. Apenas jugó 18 minutos en el Mundial sub-20, donde Marc Warren le ganó la posición en el flanco zurdo. Con todo y eso, la edad de Neill, Ognenovski y el momento de Carney, Zullo y el propio Spiranovic le abren las puertas.

gallagher

Gallagher, en una sesión de fotos con la sub-20

  • KANTAROVSKI (19 años, Newcastle Jets)

Un superclase. Excelente mediocentro, elegido mejor jugador del equipo en su primera temporada como profesional con 17 años, tanteado por la sub23 y la absoluta, una inoportuna lesión de rodilla le cortó el grifo la pasada temporada. Distribuye bien en corto y en largo, y no duda en incorporarse al ataque aunque no está diseñado para crear. Su toque recuerda al de Xabi Alonso.

Kantarovski

Kantarovski (a la derecha), cabizbajo tras el pasado Mundial sub20

AUSTRALIA-ECUADOR, LO MEJOR DE LO PEOR

Australia y Ecuador empataron (1-1) en un encuentro bastante pobre, animado únicamente por la garra (y el detalle al comienzo del partido) de Kerem Bulut, la efervescencia de Amini y los cuantiosos e inexcusables errores en defensa del combinado aussie, que comprometieron el resultado en más de una ocasión. Versleijen, contra todo pronóstico, apostó por Warren en el lateral zurdo en lugar de Gallagher y dio la titularidad en el centro de la defensa a Sainsbury, cortando a Hamill y Franjic, sensiblemente mejores que el defensa del Central Coast, que ni siquiera ha debutado en partido oficial con el primer equipo.

La baja de Leckie condicionó el dibujo, pues ‘obligó’ a Versleijen a inventar un ‘todo-delantero’ que no tiene en su equipo. Así, Australia pasó del habitual casi 5-3-2 al 4-3-3, sacrificando una pieza de destrucción para apostar por mayor pólvora arriba y dar la titularidad conjunta a Kofi Danning, Bulut, Tommy Oar (horrible todo el partido, salvo en el golazo del empate a un minuto del final) y Mustafa Amini.

‘Pibe, pibe, pibe’, tronó el estadio Palogrande de Manizales cuando el insigne afro pelirrojo agarró una pelota a 40 metros de la portería y sacó un disparo raso que se perdió muy cerquita del poste. Era el minuto 8, y Australia no sólo había hecho lo mejor del partido sino que tenía contra las cuerdas a una Ecuador del que no se esperaba tampoco mucho más. Amini, de madre nicaragüense y perfecto castellanohablante, completó una buena primera parte, pero como el resto del conjunto australiano, se fue empequeñeciendo progresivamente hasta que su técnico, Jan Versleijen, decidió sustituirle en el 55 ante el descontento del público. Lo aman allí.

En cuanto a Kerem Bulut, su potencia, sus arrancadas sin balón y su presión incansable a la retaguardia ecuatoriana dieron fuerza allí donde sólo había presencia. El jugador, que sorprendió agarrándo el escudo de la Federación Australiana de Fútbol durante el himno (algo que nunca había hecho antes), dejó detalles de por qué está llamado a ser un delantero importante para el fútbol australiano en un futuro no muy lejano. Eso sí, si supera el muro que las malas compañías le plantaron enfrente en el país, algo que podrá hacer este año jugando para el Boleslav de la República Checa.

Kerem Bulut (dcha) se agarra el escudo de su país durante el himno

Las otras dos claves del encuentro fueron Kantarovski y Tommy Oar. El primero completó sus primeros 59 minutos tras estar casi 7 meses de baja, en parte por una grave lesión de rodilla, y lo hizo como si hubiera jugado anteayer. Los mejor de Australia se vio con él y Amini en el campo. Petratos, retrasado de su posición habitual como segundo punta, hizo buen papel a su lado pero cuando el capitán dejó el campo y le tocó distribuir junto a Antonis, el juego se tambaleó ostensiblemente. Oar, que sigue marcando su línea descendente desde que se quedara fuera del Mundial de Sudáfrica el año pasado, no fue ni sombra de lo que era. Y eso que todavía no ha cumplido los 20. Sólo su golazo de falta directa (que era indirecta, y que la torpeza del portero hizo bueno), le salvó de la pésima imagen que estaba dejando sobre el campo.

Australia, en definitiva, sacó un empate valioso en un partido no especialmente bueno pero sí con detalles importantes. Queda la duda de saber si ante Costa Rica Versleijen volverá a hacer experimentos con gaseosa o si preferirá armar el equipo y confiar en los jugadores mencionados al comienzo de este post que no disfrutaron un sólo minuto ante Ecuador. Porque no hay apenas margen de error y contra España nadie confía en el milagro.

BONUS TRACK:

Nueva Zelanda también empató (1-1) ante Camerún en su primer partido del Mundial. Como Australia, los neozelandeses consiguieron empatar en la recta final del encuentro con un gol en propia puerta. A los ‘kiwis’, cuyas esperanzas de arañar algo pasaban casi únicamente por este encuentro en un grupo donde les queda por jugar contra Portugal y Uruguay, les rompió la baja a última hora de su mejor hombre, Marco Rojas. Tanto que al final el sub’17 Tim Payne terminó siendo referencia en ataque. Muy, muy negras pintan las cosas para los chicos de Chris Milicich. Les daremos un voto de confianza, eso sí. Por diplomacia.