A-LEAGUE 2012; APLAUSO Y CIERRE

¿Sabéis lo que significa que cada 31 de diciembre los informativos abran a mediodía en España con la celebración de Año Nuevo en Australia? En efecto. Que para seguir su fútbol hay que madrugar. Casi siempre merece la pena, por cierto, aunque implique transmutar los encurtidos y la Freeway del chino por el cola-cao (del Mercadona) y, si procede, otro tipo de acompañamiento de salubridad cuestionable. La Hyundai A-League así lo merece, como ha vuelto a quedar demostrado esta temporada con el desenlace del título, que recayó de nuevo en manos de Brisbane Roar, campeón también el pasado año. Perth, el finalista que aspiraba a no terminar último cuando empezó el campeonato, soñó con pintar de barniz el laurel de su corona (fue en 2004 el último campeón de la National Soccer League, el torneo que dio paso a la actual A-League), y de no ser por el jubileo de Brisbane, que remontó en 13 minutos (del 83 al 96, penalti inexistente incluido), habría dado la campanada más sonora que se recuerda en el continente. Y el listón, particularmente en el fútbol australiano, está alto respecto a sorpresas y revelaciones.

Este año, sin ir más lejos, ha sido el de los aspirantes humillados. Sydney y Melbourne Victory formaron sendos equipos con aroma a campeón sobrado. Brett Emerton (por su porfía en el Blackburn inglés lo conoceréis) y Kewell (no merece presentación) lideraron ambos proyectos, que sin embargo fracasaron estrepitosamente. Si bien Sydney (campeón de la A-League en 2006 y 2010) logró meterse en playoffs in extremis en el último encuentro de liga (siendo eliminado en el primer cruce por Wellington), el Victory de Kewell se quedó fuera de los puestos de acceso a la final en una liga en la que, por hacer daño, cabe remarcar que se clasifican los 6 primeros de un total de 10 equipos participantes. Ambos, por descontado, cambiarán de entrenador de cara a la próxima temporada, que afrontarán con bastante más tiempo para remendar errores, dado que tampoco están jugando la Champions League asiática, donde dicho sea de paso, también sucumbieron en la 10-11.

Respecto a las sorpresas positivas, además de Perth (por descontado), hay que remarcar el bien que han hecho al fútbol dos equipos en concreto, como son el Wellington Phoenix (ya referido antes, club con solera, único neozelandés en el campeonato australiano) y el Melbourne Heart, su antítesis, creado la temporada pasada y sostenido por un fuerte capital que llegó a tentar al mismísimo Ronaldo Luiz Nazario cuando éste ya coqueteaba con la retirada. Australia, además de emoción, garantiza pelea, colorido. Pese a ser el cuarto deporte del país, el fútbol va abriéndose paso poco a poco como una de las prioridades. Los más de 50.000 asistentes a la final (récord de asistencia en un partido no disputado en Melbourne) son un buen termómetro. De ahí que el flujo entre jóvenes que salen a Europa (Leckie, al M’Gladbach; Mustafa Amini, al Dortmund; Barbarouses, al Alania…) y el de veteranos que quieren volver (Cahill o Schwarzer son carne de relato de hijo pródigo) mantenga un equilibrio sensual respecto a competitividad que suma otro atractivo más a la competición.

Este año, emocionantísimo, ha costado menos que nunca sucumbir al tono de alarma ‘campanario’ del iPhone cuando tocaba, para buscar ese stream horrible (gracias, Fox Sports, por vuestra complicidad). Brisbane arrancó el año con el récord de victorias seguidas en el deporte australiano (que recaía en un equipo de rugby de Sydney de los años 70), pero en navidades se dejó llevar y Central Coast, uno de los equipos más competitivos del campeonato, le robó la cartera durante varias jornadas. Todo esto con un ojo en valores emergentes y otro en el inestable y kafkiano trato que dispensa la Federación Australiana a su competición reina, poco menos que mercadeando con los formatos y los equipos (el año pasado desapareció Queensland Roar, este año de momento ya ha caído Gold Coast y Newcastle Jets pende de un hilo). De ahí que cada año parezca que mires una competición distinta, aunque siempre, siempre, haya algún detalle que la engrandezca. Como quiera que sea que las palabras no soportan imágenes, sólo os puedo emplazar a la próxima temporada, para la que de momento hay confirmados 9 equipos, incluyendo uno nuevo de Sydney (habrá derbi, como ya lo hay en Melbourne), y a intentar seguir a la selección, que ha dado un salto cualitativo inmenso desde 2006, incluyendo el subcampeonato de la Copa Asia de Qatar.

El fútbol australiano está en auge, y esto, compañeros, no es opinión. Aunque, como aquel anuncio de la ONG se encargaba de remover, tendría que ser una celebritie de esto quien os lo dijera para que me toméis en serio.

Go, aussies, go. (La RFEF, por cierto, se está peleando por cerrar un amistoso en Sydney para 2013. No es casual.)

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UN COAST CADA VEZ MENOS GOLD

La A-League sigue sin ser territorio para los románticos. A estas alturas, el Gold Coast sigue paso a paso la fatídica historia que protagonizó el año pasado Queensland y que terminó dando con los huesos del Fury en el más absoluto de los olvidos. Gold Coast agoniza y lo hace a ritmo de récord, pues en navidades nada parecía perturbar la continuidad de la franquicia una temporada más en la A-League. Sin embargo, su dueño, Clive Palmer, no satisfizo la garantía de renovación de la licencia, razón por la que el club le fue arrebatado de las manos. Para evitar que la competición se desvirtuara, uno de sus representantes visitó en persona a la plantilla del equipo, colista esta temporada y protagonista de algunos de los momentos más pobres de la temporada a fin de pedirles un último esfuerzo. “Hay demasiado en juego”, se les dijo. Días después, y en mitad del ciclón levantado por la destitución del técnico Miron Bleiberg, muy crítico con la actitud de los suyos y en particular con el dueño, Clive Palmer, fue el presidente de la FFA (Federación de Fútbol de Australia), Frank Lowy, quien poco menos que firmó la defunción del club, dado que encontrar cobijo económico a su continuidad era inviable. La franquicia está a un paso de la desaparición, si bien el proceso abierto entre Clive Palmer y la A-League podría terminar dando la razón al primero y obligando a la federación a renovar la licencia del club con carácter provisional.

 

SOBRE ESPERPENTOS Y CRACKS IMBERBES

Se aproxima el final de la temporada regular en la A-League, y la cosa no podría estar mejor, ni más apretada (por ese orden). El mal momento de los dos grandes de Australia, la polémica con Gold Coast o la irrupción de varios jóvenes en las últimas jornadas (algo que viene repitiéndose en las últimas temporadas) copan la actualidad en Australia. Todo esto, además, con el inicio de la AFC Champions a la vuelta de la esquina, esta temporada con tres conjuntos australianos implicados en el torneo.

  • VICTORY Y SYDNEY SE AHOGAN

No hay palabras que definan el ridículo que están completando este año los dos gigantes de Australia, que están a punto de quedarse fuera de playoffs en una liga de 10 en la que los 6 primeros pelean por el título final. Ni Kewell, ni Emerton, ni Archie Thompson, ni Nick Carle… Toda la expectación depositada en las posibilidades de ambos equipos se ha ido derrumbando durante el año y ahora apenas hay margen de error. A falta de 9 puntos por disputarse (3 jornadas), el Victory está a 8 puntos de playoffs, sin margen de error alguno. Algo mejor lo tiene el Sydney, 3 puntos por debajo de esa línea. En todo caso, patéticos ambos. En la última jornada, los de Kewell perdieron 1-3 en casa ante el Newcastle Jets, mientras que el Sydney se dejó empatar en el minuto 91 por el líder, el Central Coast, que lleva 1 victoria en sus últimos 6 encuentros.

  • EL CIRCO DEL GOLD COAST

Calentita ha ido la semana para el conjunto costero, que respira aires dramáticos. A su pésima situación deportiva (colista destacado la mayor parte de la temporada), suman además un azote institucional que bien podría terminar con su desaparición a finales del año si así lo estima oportuno la FFA, nueva dueña de la franquicia después de que el anterior propietario, Clive Palmer, hiciera una oferta a la baja para renovar su licencia en la A-League, un caso muy similar al que terminó con la vida del Queensland Fury la temporada pasada. La situación es tan extrema que incluso un emisario de la federación visitó al club durante la semana para pedirles un esfuerzo en aras de no desvirtuar la competición en estas últimas jornadas, dada la experiencia previa el año pasado precisamente con Queensland. Situaciones como esta, desde luego, no ayudan a mejorar la imagen del campeonato de puertas para fuera.

  • LA REBELIÓN DE LOS SUB-23

Joel Chianese (Sydney), Mitch Cooper (Gold Coast), Jacob Pepper (Newcastle) o Curtis Wood (Melbourne Heart) han sido algunos de los nombres destacados en las últimas fechas del campeonato. Salvo Chianese (22), ninguno de ellos pasa de los 20 años. Al igual que el año pasado, en el que jugadores como Mustafa Amini, Petar Franjic o James Meyer irrumpieron en las últimas jornadas, también esta temporada se ha producido la explosión de varios jóvenes talentos en los partidos decisivos, como si apretaran adrede a sabiendas de que cualquier cosa que hagan en el momento clave de la temporada obtendrá mucho mayor eco fuera de las fronteras australianas. A la lista habría que sumar al también sub20 del Sydney, Mitchell Mallia (19), quien debutó como goleador ante Adelaide. Junto a los ya clásicos Antonis, Petratos, Ibini-Isei, Babalj, Matt Ryan, Kantarovski y cía, los hombres del futuro en este rincón del planeta.

OJO AL DAFO: GOLD COAST

Gold Coast tiene probablemente uno de los grupos más descompensados del campeonato. Los costeros, que el año pasado sorprendieron con un inicio excepcional (solo una derrota en los primeros 17 partidos), están lejos de luchar por el título atendiendo a la balanza de traspasos y llegadas y echando un ojo a todas las opciones que el técnico, Miron Bleiberg, tiene a su disposición. El trabajo de la secretaría técnica en verano ha sido algo discutible, y es que al overbooking de centrales (hasta siete en plantilla) hay que sumar las incorporaciones a la desesperada de dos defensas eritreos que, entre otras cosas, cerraron a última hora la puerta a un más que necesario refuerzo en la delantera, tras la baja de Smeltz. Tampoco será fácil de suplir la ausencia de Culina, fichado por el Newcastle Jets aunque lesionado para toda la temporada. Hay margen para la esperanza porque en el equipo siguen jugadores como Traoré, Brown o Minniecon, además del fichaje estrella, el holandés Rigters (ex de la Premier y la Eredivisie), pero el panorama no pinta demasiado bien para un equipo que terminó jugando muy bien al fútbol pero para el que por primera vez en las últimas tres temporadas peligra su presencia en playoffs.

  • Debilidades > Han perdido a dos jugadores franquicia (Smeltz y Culina), huecos que no se han rellenado. El agujero en el lateral derecho merece capítulo aparte. Además ninguno de sus centrales destaca por su velocidad. Lo pasarán francamente mal ante rivales al contragolpe (la mayoría en la A-League…)
  • Amenazas > No saber encajar piezas en un equipo que para muchos fue el que mejor fútbol practicó de la temporada pasada. El desánimo cunde y la A-League es una competición corta (se juega en seis meses), por lo que el margen de error es mínimo.
  • Fortalezas > Confianza en los jóvenes. En plena política de apuesta por la cantera, sobresalen nombres como el ya mencionado de Minniecon, Ben Halloran, James Brown o Joshua Brillante. Salvo el último, todos con opciones al once titular sin discusión.
  • Oportunidades > En una liga de 10 equipos es complicado que Gold Coast, casi por inercia, no termine entre los seis primeros. Pero ojo, porque ya no son el aspirante al título que eran el año pasado. Cotizan a la baja.
EL presumible ONCE IDEAL
Previsión 11-12 > Playoffs… Si no se duermen

TRÍO DE AMISTOSOS PARA CALENTAR

Este fin de semana, a falta de unos 20 días para el comienzo de la nueva temporada, se han disputado un total de tres amistosos entre equipos de la A-League, de los que pueden sacarse no pocas conclusiones que por razones obvias cabe resumir en el blog. Porque Internet es presteza, concisión y sobre todo, tetas. Muchas tetas. Pero aquí tampoco va a haberlas, salvo que la cosa baje considerable. Y por ‘cosa’ me refiero al número de visitas.

Al tema. El primero de los encuentros enfrentó a Newcastle Jets (con la ya anunciada baja de Jason Culina para un grueso importante de la temporada), con el Sydney, partido que ganaron los primeros por 1-0, con gol del joven James Virgili, otro de los nombres a apuntar este año aunque todo parece indicar que su presencia, al menos en el primer tramo de la temporada, será testimonial. En este partido no tomó parte todavía Emerton, quien ha comenzado a entrenarse con los ‘skyriders’ del Sydney esta misma semana y llegará a tope (si Osieck no le llama para los dos próximos compromisos de Australia) al comienzo de la liga.

Lance del encuentro entre Brisbane y Adelaide

El segundo partido dejó conclusiones algo más sólidas, ya que el actual campeón, el Brisbane, se enfrentaba al Adelaide (líder durante varias jornadas la pasada temporada) en el Clive Berghofer Stadium, un campo que habitualmente acoge partidos de rugby. Y el United, sin darlo todo, goleó 0-3 al Roar, desmembrado tras las salidas de sus tres hombres capitales (McKay, Solórzano y Barbarouses). Fueron Murdocca en propia puerta y dos debutantes, Djité (ex del Gold Coast y nueva incorporación para este año) y LaStella, jugador en periodo de pruebas que procede de la liga semi-profesional, quienes cerraron un marcador a priori sorprendente, aunque como se suele decir, “arrieros somos”. Veremos.

El tercer y último de los amistosos de fin de semana enfrentó a Gold Coast y Perth Glory, y terminó con la victoria de los primeros por 1-0, con gol de Pellegrino. El Glory, a pesar de Makarounas, Liam Miller o Smeltz, sigue sucumbiendo en pretemporada ante todos sus rivales, y de momento no confirma las sensaciones que los nuevos fichajes habían transmitido en sus respectivas presentaciones. El Gold Coast, con lo mínimo, probó a varios jugadores (los eritreos Tesfagabr y Sium) se llevó el partido ante un Glory que sigue sin ganar a los ‘canarios’ (como los bautizó @jon1979 la temporada pasada). Otra buena declaración de intenciones.

EN AUSTRALIA NO INVENTAN (II)

Segunda entrega de la siempre sorprendente y apasionante revista de prensa australiana, en la que se leen más fichajes que rumores e igual te sale un tipo enamorado con volver que llega otro y dice que jugar en la A-League es poco menos que una basura. Que le pregunten a Dani Sánchez, el delantero andaluz a prueba estos días en el Wellington Phoenix…

SCHWARZER, MEJOR ZOFF QUE ALOISI

“Volver sería dar un paso atrás, y no quiero eso”. Palabras del meta del Fulham, que va camino de los 40, y que recogen varios medios nacionales. Schwarzer, que ya ha batido el récord de internacionalidades con Australia que tenía en su poder Alex Tobin, usa además el ejemplo de Aloisi para desechar casi definitivamente la opción de retornar a la que fue su liga hasta que en 1994, con unos tiernos 22 años, dirigió su rumbo a Alemania. “He visto muchos jugadores volver, como Aloisi, y no ha funcionado. La gente no les ha tratado bien. No quiero darles la oportunidad de que hagan lo mismo conmigo…”. Cualquiera diría que confía poco o nada en sus posibilidades, pero no. “Lo que de verdad me motiva es el Mundial de 2014”, comenta. Para entonces, estará cerca de los 42, la edad con la que Zoff ganó el Mundial de 1982. Pues nada chico. A triunfar.

Porque todos tenemos derecho a soñar

PRIMER GOL DE BARBAROUSES EN RUSIA

Cambiar el Brisbane Roar, campeón de Australia, por un equipo de la segunda división rusa que, sin embargo, llegó a tomar parte incluso de las primeras rondas previas de la Europa League. Fue la decisión que tomó Kosta Barbarouses, quizás hasta esta temporada el jugador más prometedor de Nueva Zelanda, que ha debutado con gol en el Alania Vladikavkaz que marcha líder de la segunda categoría del país. Un gol en el que por cierto muestra sus habilidades: velocidad, explosión, definición. La pena es que el único vídeo disponible es un infame seguimiento del otro nuevo ‘crack’ del equipo, ‘Fito’ Zelaya, un salvadoreño sub23 de la vida que, tras lo visto en el recopilatorio, será más recordado por… ¿llevar el número 32? que por su rendimiento.

[Para evitaros la morralla: El gol de Barbarouses está en el minuto 2:25]

LAS CAMISOLAS Y/O ZAMARRAS DE LA 11/12

Sigue la carrera por modernizar la competición, por dar el salto y llamar la atención  de las marcas más potentes para impulsar el mercado australiano más allá de sus fronteras. El Melbourne Victory, que ha pasado de Reebok a Adidas, ya ha disparado según su director general las ventas de camisetas en Europa (?). También a Adidas se ha pasado el Wellington Phoenix, cuya nueva imagen, sinceramente, también ha sido un acierto. Otros como Gold Coast han retrocedido a los tiempos de las equipaciones de equipo de barrio patrocinadas por el bar del mangante de turno. Eso sí, han fichado a Ante Rozic, el croata que hará olvidar al otro croata, Dino Djulbic. Quien se fue a China, por cierto. Cartelón el de la A-League.

From the lost to the Fi-TA

La camiseta que podrá lucir el español Dani Sánchez

Excelente gusto en el Victory