SE ENQUISTA EL ENIGMA CAHILL

Tim Cahill, centrocampista de 31 años del Everton que se ha perdido esta temporada varios partidos debido a diferentes lesiones, ha dejado entrever que la selección no entra de momento en sus planes, justo después de un año en el que los rumores sobre su retirada internacional han sido especialmente marcados.

Cahill se quejó amargamente a la SBS TV de que llevaba “siete años” sin descansar en verano, por lo que ha decidido ‘borrarse’ de las listas de Holger Osieck para los amistosos que Australia disputará en junio(contra Dinamarca y Serbia), para asegurarse llegar al 100% al comienzo de temporada con su equipo. También en junio Australia jugará dos encuentros de clasificación para el Mundial ante Omán y Japón, sobre los que el samoano no se pronunció.

[FOX SPORTS | CAHILL RULES HIMSELF OUT OF AUSTRALIA’S JUNE FRIENDLIES] 14.04.2012

La reflexión viene teñida de polémica, ya que en su día el propio Osieck aseguró en rueda de prensa no tener ningún problema con el jugador, al que, según parece, le reventó ser suplente en un partido de clasificación mundialista ante Arabia Saudí al que llegaba en plenitud de condiciones. Desde aquel partido (6 septiembre 2011) no ha vuelto a ir con los ‘socceroos’.

[REMEMBER | CRÓNICA DEL ARABIA SAUDÍ 1-2 AUSTRALIA] 

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JEDINAK ENGRASA EL RODILLO AUSSIE

Kennedy Osieck 2011 Oman

Intercambio de récords entre Osieck y Kennedy FOTO: Getty

Fácil, rápido, bien, perfecto. Australia mantiene un nivel incontrolable en 2011 sin Cahill, Emerton, Kewell ni Schwarzer, tras sumar otra victoria más, en este caso ante Omán, en el tercer partido de su grupo rumbo al Mundial de 2014. Con la primera plaza en el bolsillo, los ‘aussies’, ahora sí, pueden dedicarse a foguear chavales, algo que Osieck ha ido tramando en silencio en los últimos meses, como se ha podido confirmar además en este último compromiso.

Ante Omán, Osieck dio entrada en el once a Mile Jedinak en lugar de Kilkenny, cambio que el equipo pedía a voces. La fuerza, presencia física y trabajo de Jedinak está varios puntos por encima de la intermitente animosidad del Kilkenny, quien hasta ahora estaba cumpliendo como convidado de piedra de Carl Valeri en la medular. El mediocentro, robado de los brazos de su equipo, el Sassuolo de la Serie B (que no notó su baja en el empate 1-1 contra la Sampdoria en la jornada de entre semana), se mantuvo en la alineación, en la que repitieron también Zullo y Williams como carrileros, adelantando la posición de Wilkshire y McKay.

Precisamente esa terna atacante, que comenzaba en Wilkshire y McKay y apuntalaban Brett Holman y Josh Kennedy, ha sido la que ha encandilado a Australia entera con un fútbol rápido, eficaz y sobre todo, ilusionante. Porque a la ausencia de sus figuras más mediáticas, Australia ha respondido con un juego práctico sin nombre ni sombra. El 3-0 (goles de Holman, Kennedy y Jedinak) confirma el momento de escándalo por el que pasa el combinado ‘aussie’: cinco victorias en los últimos cinco encuentros y una hoja de servicios intachable en 2011.

Con los tres puntos ante Omán, Australia encara la segunda vuelta de su grupo con un pleno (3 de 3) que prácticamente le asegura esa primera plaza rumbo a Brasil 2014. De paso, el encuentro sirvió para subrayar dos anécdotas importantes: una, que Kennedy sigue en estado de gracia goleadora, lo cual es una excelente noticia para un equipo en el que los grandes goleadores van turnándose con irregularidad desde la retirada de Mark Viduka. Kennedy, en concreto, ha marcado 6 goles en los últimos 4 partidos, incluyendo, eso sí, el doblete en el encuentro que los socceroos ganaron 5-0 a Malasia.

El otro dato a apuntar concierne a Osieck, quien con esta victoria se ha convertido en el seleccionador de Australia con mayor porcentaje de victorias en su haber, superando al mito Terry Venables. Para muestra, un botón: en 2011, Australia ha ganado 11 de sus 15 partidos disputados, empatando tres y perdiendo solo uno, que, eso sí, fue el decisivo: ante Japón en la final de la Copa Asia.

Próximos compromisos de Australia

11 Noviembre vs Omán (Clasif. Mundial 2014)

15 Noviembre vs Tailandia (Clasif. Mundial 2014)

KENNEDY Y EL EFECTO OSIECK

Volvió la calma. Tras el espantoso ridículo ante Tailandia en la primera jornada, Australia se desquitó ganando con facilidad a domicilio (1-3) a una Arabia Saudí tricampeona de Asia cuyos mejores años han caído definitivamente en el foso donde caen a veces los más grandes. Hubo dos principales valedores de esta victoria, bastante significativa si tenemos en cuenta que Arabia Saudí era el ‘coco’ de ese grupo D rumbo a Brasil 2014: Holger Osieck, quien entró en razón y aparcó los experimentos para otra ocasión, y sobre todo, Joshua Kennedy, quien se llevó un doblete a casa con una sonrisa de oreja a oreja.

Llevando el '9' la vida es mucho más fácil

Atenazados por la experiencia tailandesa (selección que, ojo, se postula para el segundo puesto tras derrotar a Omán en su partido), los australianos salieron timoratos, lentos, ordenados pero sin valentía. Un vicio habitual y conocido, sello inequívoco del conservadurismo latente de Osieck, a quien el experimento fallido de probar a McKay en el lateral zurdo en el anterior encuentro le sirvió para reforzar su teoría del pivote ultradestructivo.

El técnico alemán devolvió a Zullo a ese flanco zurdo y adelantó a McKay, aunque sacrificó a nada menos que Tim Cahill para mantener a Brett Holman en el once. Kilkenny y Spiranovic, titulares contra Tailandia, barrieron banquillo en favor de Jedinak y Ognenovski, en teoría los titularísimos y elegidos para partidos de mayor calado. A este primero, a quien veremos este año en el Crystal Palace inglés, hay que darle confianza. Tiene un potencial increíble como mediocentro. Es completísimo, tiene casi de todo. Por tener, hasta le sobra frialdad, lo que acusó la tensa línea del centro del campo hasta pasada la media hora.

Quien hizo saltar ese punto enquistado fue Wilkshire, quien pasa por un espectacular momento de forma. El lateral, a quien se le nota a la legua que está disputando una competición, la Premier rusa, que ha alcanzado ya su ecuador, está varios puntos por encima de sus compañeros a nivel físico. Prueba de ello es el 0-1, que llegó en el minuto 40. Wilkshire desbordó sin despeinarse a Al-Montashari, sacado de su posición habitual, y puso un centro al área que Kennedy cabeceó impecable a las redes, elevando su 1,92 por encima de los centrales sauditas. Era su cuarto gol en los últimos tres partidos, sumando el doblete que le hizo también a Nueva Zelanda en el amistoso del 5 de junio.

Lección de tiempos en el aire

Con este panorama, y ya respirando, Australia se marchó al descanso. Los locales, cuyo banquillo ocupa un Rijkaard que también ha sucumbido al olor de lo exótico, aportaron entre cero y nada a estos primeros 45 minutos, salvo la complacencia de vislumbrar cómo los socceroos intentaban cosas sin pensar cosas. Pero tras el rigor mortis del bocadillo en Dammam, donde se disputó el partido, llegaría la versión ‘B’ de un equipo que refrenda favoritismo y momento de resultados. Australia puso el 0-2 en el marcador al rato de comenzar la segunda mitad, después de que Kennedy aprovechara una cesión de Holman tras un error garrafal del meta Al-Otaibi en la salida del balón; 0-2, minuto 56. Con este tanto, el ariete del Nagoya japonés subió su quinto gol en tres partidos. Cifras del delantero ‘top’ que nunca fue y probablemente nunca será.

'El Ibrahimovic de las Antípodas', matador

El partido se quedó por el camino. Aunque Arabia Saudí consiguió recortar distancias gracias a la rapidez de Al-Shamrani, que recogió el rechace de Schwarzer al penalti que él mismo tiró, el resultado estaba atado y bien atado. Y hasta que Wilkshire no obtuvo el premio a su alarde de pulmón con el 1-3, gol que hizo desde los once metros, Osieck no removió el banquillo. Entraron, para sumar minutos sin más, Kruse, Cahill y Milligan. Y con la victoria, números de campeón: líder de su grupo, 2 partidos, 6 puntos, 5 goles a favor y 2 en contra.

El premio de Wilkshire, guau guau

Además, conociendo que para octubre los rivales (Malasia en un amistoso, y Omán) no exigirán demasiado. Osieck puede caminar tranquilo. Si le apetece, que se suelte la melena, que además para entonces el planeta estará más pendiente del inicio de la A-League (Kewell y Emerton al frente) que de otra cosa. Y así, y con Kennedy ‘on fire’, es más fácil acercarse a las cifras de Terry Venables en el 98. Australia da miedo.

UN AÑO DE HOLGER OSIECK

Hoy, 31 de agosto de 2011, Holger Osieck cumple un año al frente de la selección absoluta de Australia. Doce meses que han servido, entre otras cosas, para contrastar que pese a lo que Pim Verbeek se empeñaba en defender, la A-League sí tiene suficiente nivel como para nutrir al combinado absoluto con jugadores más que solventes1.

Osieck ha dirigido en este tiempo 15 partidos, de los cuales ha ganado 9 (el 60%), empatado 4 y perdido sólo 2 (el amistoso de noviembre de 2010 ante Egipto y la final de la Copa Asia contra Japón). Estos números, a priori fríos, son historia de la selección, ya que se ha convertido en el técnico con mejor porcentaje de victorias desde el mismísimo Terry Venables2, quien llevó Australia durante 23 encuentros entre 1997 y 1998, incluyendo aquella exitosa Copa Confederaciones del 97 en la que Bosnich, Viduka, Skoko, Kewell, Aloisi o Slater cayeron en la final 6-0 contra Brasil merced a sendos hat-trick de Ronaldo y Romario.

Entre los méritos de Osieck, además del de ir dando presencia a algunos jóvenes que parecían defenestrados para Verbeek (Nathan Burns o James Troisi a la cabeza), ha sido el de abrir sus miras más allá de Europa y captar a jugadores australianos perdidos en Corea o Japón, como es el caso de Sasa Ognenovski (ahora fijo en la zaga australiana, línea que comparte con Lucas Neill), o de Joshua Kennedy, quien a pesar de sus limitaciones casi siempre cumple con los ‘socceroos’.

Osieck, junto a su ayudante Tony Vidmar durante la victoria ante Gales (1-2)

Lo fácil, con estos números en la mano, sería pensar que en este año como seleccionador, Osieck se ha enfrentado a rivales menores con los que ha podido engrosar sus estadísticas sin pudor. Pero nada más lejos de la realidad: la aventura del técnico alemán en el banquillo australiano incluye victorias ante Polonia, Alemania o Paraguay, además del inolvidable 6-0 a Uzbekistán en semifinales de la Copa Asia. También se sacaron meritorios empates ante Serbia, Corea del Sur o Suiza, la única selección que batió a España en el pasado Mundial.

Australia arranca los partidos de clasificación para el Mundial de Brasil 2014 con un seleccionador de garantías y, sobre todo, carácter y valor para dejar fuera a los que considera que no están en disposición de ayudar al equipo. Así, ‘limpió’ de las convocatorias a jugadores como Kewell o Culina, indiscutibles para Verbeek y presentes por inercia en las primeras convocatorias (y equipos iniciales) de Osieck. Quizás su único ‘pero’ sea su falta de atrevimiento a dar la alternativa a jugadores más jóvenes, caso de Leckie (no convocado aún), o Kruse, a quien todavía mantiene fuera de la titularidad.

Sea como fuera, hay que felicitarle. Ni todos los años se cumple un año (?), ni a Australia se le recuerdan unas cifras así en los últimos 15. Por algo será…

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1Verbeek se convirtió en el enemigo público número 1 de la A-League tras llegar a calificar de “inútil” la aportación de algunos de sus jugadores.

2Les Scheinflug tiene en la actualidad el 67% de victorias, si bien es cierto que dirigió menos encuentros (12) que Osieck. Estuvo en el cargo entre 1981 y 1983.

GALES 1-2 AUSTRALIA; KRUSE, ERES TÚ

Australia fue un clamor durante las pasadas navidades para que Osieck convocara, por fin, a Robbie Kruse para la selección absoluta. El técnico alemán le dio la alternativa a su casi coetáneo nada menos que para la Copa Asia, donde el joven extremo diestro llegó incluso a hacer un gol, el que redondeó la goleada en semifinales ante Uzbekistán (0-6), en un partido en el que marcó hasta Carl Valeri, quien ha hecho sólo tres tantos en toda su carrera profesional. Desde entonces, Kruse (fichado este año por el Düsseldorf de la 2. Bundesliga alemana) es un habitual en las convocatorias de Australia. Pero Osieck, terco como nadie, se resiste aún a darle la titularidad.

El partido amistoso ante Gales disputado en el Cardiff City evidenció que a Australia le hace falta precisamente eso, un Kruse arriba. Mordiente, chispa, velocidad, ganas. Los primeros minutos fueron un meneo constante de los galeses, que salieron con siete jugadores de la Premier en el once. Entre ellos Gareth Bale, que disputó los 90 minutos, y el ínclito central Danny Gabbidon, quien como Craig Bellamy, gasta un perfil de exjugador que no puede con él. El dominio fue tal que incluso desde la grada (y no es broma), se escucharon varios ‘olés’ hacia el juego manso y soso de Gales, número 112 en el ránking FIFA, que movió la pelota en horizontal hasta que despertó el doble pivote australiano.

"Bellamy is not happy", apuntó el comentarista

Osieck salió con su habitual 4-5-1, dando la titularidad a Spiranovic y Zullo en defensa (que a pesar de mi irreverente pesimismo, no desentonaron), y lo que es peor, a Valeri y Kilkenny en el doble pivote, dejando a Mile Jedinak en el banquillo. La transición de los Skoko, Culina y cía en zona de creación se estancará aquí salvo que alguien crezca pronto lo suficiente y dé otro aire a esta zona del campo. Ben Kantarovski, que disputó el reciente Mundial sub20 de Colombia y fue incluido en la preselección para la Copa Asia, quizás cambie la dinámica.

Tras el trote ambiguo de la primera media hora, Australia fue despertando, más por la incapacidad manifiesta de Gales (insisto, a pesar de Ledley, Bale, Bellamy y cía), y percutiendo sobre todo gracias a esa magnífica banda derecha Wilkshire-Emerton, que es la que precisamente cierra el paso a Robbie Kruse (y a Matthew Leckie) en el once. Un zapatazo de Wilkshire al larguero en el 34 fue el preludio del 0-1, que subió Cahill con un buen remate a centro del lateral del Dinamo de Moscú. Un remate que también se tragó Hennessey, dicho sea de paso, el meta que dejó en el banquillo al no menos flojo Boaz Myhill.

Tim Cahill en 'Cómo encontrarse un gol'

Tras el descanso, Osieck cambió precisamente ese costado derecho para dar entrada a Rhys Williams y el mencionadísimo Kruse. Una apuesta que igualmente equilibra el trabajo entre medio y ataque, porque Williams está a años luz de Wilkshire, como Kruse lo está de Emerton en cuanto a proyección por banda se refiere. Tras tres ocasiones en los cinco primeros minutos (disparo al palo de Valeri incluido), Australia terminaría haciendo el 0-2 mediante el propio Kruse, un incordio constante en ataque. Tanto, que ‘obligó’ a Gareth Bale a buscar mejor suerte por la otra banda, donde Zullo supo secarle durante varios minutos, eso sí, a cambio de una amarilla.

Well done, Kruse

Al final, Gales consiguió recortar con un tanto que vuelve a dejar en evidencia la tensión defensiva de Australia. Neill, algo pasado de peso, reaccionó tarde al córner sacado por Bale y Blake cabeceó sorprendiendo a Schwarzer. Y aunque el resultado fue corto, una victoria en Europa siempre sabe bien. La última, conviene no olvidar, fue el 29 de marzo ante nada menos que Alemania.

Sí, amigos. Australia sólo ha perdido uno de sus 10 partidos en 2011 (la final de la Copa Asia contra Japón). Pero los buenos son otros.

OSIECK REINVENTA AUSTRALIA A LA FUERZA

Ya se conoce la convocatoria de la selección australiana para afrontar los partidos amistosos ante Nueva Zelanda (el 5 de junio) y Serbia, dos días después (el 7, para los de letras). El técnico alemán, ante las bajas obligadas de hombres tan importantes como Schwarzer, Kewell o Cahill, ha tirado de imaginación y ha completado una lista plagada de no habituales, jóvenes y sobre todo, futbolistas que parecía que jamás volverían a vestir la camiseta de la selección absoluta, como es el caso de los delanteros Brosque, Archie Thompson y Kennedy.

Cierto es que ninguno de los dos compromisos revierte un reto especial para Australia, ya que el encuentro ante Nueva Zelanda (el clásico derbi de Oceanía, que ha adquirido una ridícula dimensión internacional desde que los australianos pasaran a la Confederación Asiática) no es más que el típico careo anual entre ambos conjuntos, y el choque contra Serbia, que se disputará en Melbourne, también viene cargado de un apasionante ambiente festivo que resta la ya de por sí descafeinada competitividad que lustraba el anuncio del partido.

Archie Thompson vuelve a la selección tras año y medio de ausencia

Volviendo a la convocatoria, Osieck ha ‘premiado’ la temporada del joven meta Mitchell Langerak, que se ha proclamado campeón de la Bundesliga con el Borussia Dortmund (con quien debutó y jugó su único partido del año nada menos que ante el Bayern de Munich en febrero, en el Allianz-Arena). La llamada de Langerak confirma, entre otras cosas, que es el portero de apuesta para el futuro de la meta australiana una vez que Schwarzer decida colgar los guantes (algo en lo que aún no piensa a sus 38 años), por delante incluso de Tando Velaphi, fichado hace unas semanas por el Melbourne Victory y ‘eterna promesa’ bajo los palos. Su irregularidad le mata.

En defensa hay muy poca historia que contar. Lucas Neill no falla a la cita, y volverá a hacer pareja en el centro de la defensa con Sasa Ognenovski, a quien por desgracia le llegó demasiado tarde la oportunidad de mostrarse al mundo del fútbol, cuando fue llamado para disputar la Copa Asia de Qatar, torneo en el que deslumbró.  Si sorprende que, ante la baja de Carney, Osieck haya vuelto a tirar de Spiranovic, un central francamente flojo al que, esperemos por el bien del fútbol, no decida colocarle de lateral como ya hiciera con Jade North en la mencionada Copa de Asia. Probablemente ese honor se lo disputen entre McKain y Milligan, no mucho mejores que Spiranovic, por cierto.

Ognenovski, elegido mejor jugador de Asia en 2010, volverá a liderar la defensa junto a Neill

Es en el centro del campo donde más encaje de bolillos le ha apetecido hacer al bueno de Holger. Además de recuperar para la causa a jugadores que han completado una temporada tirando a discreta, como Rhys Williams o Zullo, ha vuelto a poner sobre la mesa el nombre de James Troisi, quien hace unos años apuntaba como el futbolista más prometedor del país pero que parece haberse quedado estancado en el Kayserispor turco. Sí estarán, eso sí, tres de los jugadores más en forma de Australia en este momento, como son Jedinak, Brett Holman y por supuesto Matt McKay a quien, salvo sorpresa, le queda más bien poco en la A-League.

La delantera es, sin embargo, la línea que sacará el confeti y los matasuegras. La baja de Cahill y Kewell ha vuelto a abrir las puertas a tres futbolistas que para nada habían entrado en los planes de Osieck (ni tan siquiera prácticamente de su antecesor en el cargo, Pim Verbeek) como son Alex Brosque, Archie Thompson (llevaba año y medio sin ir a la selección, desde enero de 2010) y el mítico Joshua Kennedy, aquel anteriormente conocido como ‘El Ibrahimovic de las Antípodas’ y a quien una inoportuna lesión en la espalda le privó de ir a la Copa Asia.

Más allá de las llamadas ‘por compromiso’ y festejo que Osieck ha hecho para con algunos de los mencionados (que repito, en muchos casos no son siquiera lo más destacado de su calle), sorprende que el seleccionador haya dejado pasar la oportunidad de premiar a gente como Leckie, Topor-Stanley, el jovencísimo Mustafa Amini (que estará en el Mundial sub20), Rhyan Grant (ideal para cubrir la baja de Carney en el lateral, aunque fuera a pierna cambiada) o, sin ir más lejos, Van Dijk, máximo goleador de la última A-League con 18 tantos y que en más de una ocasión ha hecho público su deseo de debutar con Australia.

Convocatoria detallada de Australia para los amistosos contra N.Zelanda y Serbia

*Anexo: CONVOCATORIA DE NUEVA ZELANDA para los AMISTOSOS contra MÉXICO (2 junio) y AUSTRALIA (5 junio):

PORTEROS: Gleeson, Moss y Paston

DEFENSAS: Boyens, Boxall, Fitzgerald, Locheead, Winston Reid, Sigmund, Smith, Vicelich

MEDIOS: Brockie, Tim Brown, Clapham, Simon Elliot, Mulligan, McGlinchey, Marco Rojas

DELANTEROS: Barbarouses, Henderson, Killen, Smeltz y Chris Wood.