VÍDEO: MUCHAS NUECES, NOCHE SILENCIOSA

Wood y Smeltz celebran el 0-2 (Foto: Shane Wenzlick)

Me pongo místico porque no queda otra. Nueva Zelanda se clasificó anoche (¡sorpresaca!) para disputar las semifinales de la Copa Oceanía a falta de un partido de la fase de grupos con otra victoria por la mínima y con la ley del repaso a última hora que tanto cunde en estas épocas del año a tanta gente. Los kiwis, que se postulan para terminar líderes de su grupo (otra que no nos esperábamos) ante Islas Salomón, ganaron 1-2 a la flojísima Papúa Nueva Guinea (selección con peor promedio goles encajados/partido de la historia de la competición) con un equipo, paradójicamente, enarbolado por hombres de ataque.

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Cierto es que no es igual jugar una Copa Oceanía que un Mundial, pero nada tiene que ver esta Nueva Zelanda ‘nueva’ (y con miras a los JJ.OO. de Londres) con la que salió invicta de Sudáfrica. Herbert ha pasado de la defensa de cinco con trivote al 4-3-3 animado que sí ha enseñado en muchas ocasiones desde entonces y que aboga por contener menos y arriesgar más. De ahí que ante Papúa Nueva Guinea salieran de inicio hasta CINCO jugadores con aroma a delantero (Smeltz, Killen, Brockie, Barbarouses y Chris Wood) en busca de una goleada que no llegó, y que se quedó en eso, victoria y ya. Smeltz (2′) y Wood (53′) hicieron los goles. Papúa, entrenada por el mito australiano Frank Farina, redujo al final (Hans, 88′).

Como nota, hay que destacar el debut en partido oficial con la absoluta de Tim Payne (18 años, Blackburn Rovers) y la presencia en portería de Gleeson en sustitución de Paston y por delante de Glen Moss. Para el tercer partido, ya con la tensión por los suelos, cabe esperar que jugadores como Marco Rojas o Cameron Howieson o el propio Payne tengan más minutos a fin de seguir rellenando sus fichas como futuras estrellas del fútbol neozelandés.

NUEVA ZELANDA SÍ TIRA DE GUARDERÍA

Barbarouses y Hogg celebran el segundo tanto ante El Salvador (FOTO: FIFA)

Lo que llevo meses exigiendo a Australia (renovación escalonada del equipo) es justo lo que está llevando a cabo, y con alegría, una Nueva Zelanda que se ha escapado a hacer las Américas contra Honduras y El Salvador en dos amistosos fuera del calendario FIFA con el fin de prepararse de cara a la segunda fase de clasificación para el Mundial que comienza el próximo 2 de junio ante Fidji.

Los ‘kiwis’ empataron el primer encuentro ante los salvadoreños (2-2) con tantos de Barbarouses (primer gol internacional) y el joven (22 años) defensor Ian Hogg (Auckland), quien además debutaba con la absoluta apenas unos días después de que su equipo ganara la Champions de Oceanía.

En este encuentro también tuvo sus primeros 6 minutos con la absoluta el jovencísimo Cameron Howieson, de 17 años y propiedad del Burnley inglés, donde ya ha tenido minutos esta temporada. Barbarouses (22), Marco Rojas (20), Michael Boxall y Adam McGeorge, ambos de 23, y Tim Payne (18, jugador del Blackburn) también lavaron la cara del cuadro neozelandés, que prepara en paralelo su presencia en los Juegos Olímpicos de Londres. A su vez, Tommy Smith (22) se convirtió en el jugador más joven de la historia de Nueva Zelanda en portar el brazalete de capitán.

De esta lista se quedaron fuera algunos veteranos como Lochhead, Killen o Simon Elliott.

El segundo partido de la ‘minigira’ americana se solventó con victoria por 1-0 ante Honduras, con gol de Shane Smeltz, uno de los que reforzará precisamente ese combinado olímpico en la capital inglesa. Nueva Zelanda, renovadísima y en busca de una pócima que dé los mejores resultados a sus dos fracciones más visibles en fútbol (la absoluta y la sub23), quiere empezar a asomar la cabeza de nuevo en este 2012.

Pronto, los resultados.